El cultivo masivo del hongo Reishi/Ganoderma Luicidum empezó en los años 70, pero ya desde hace más de 4.000 años se conocía en Asia su uso y beneficio, se consideraba “El hongo de la inmortalidad” o “El hongo de la longevidad” por sus efectos positivos sobre la salud.  Pero entonces era muy difícil de encontrar y comprar.

Sus virtudes se basan en la gran concentración de 2 componentes activos, los Polisacáridos y los Triterpenos. Entre otras sustancias de menos importancia como son el Germanium, Amino-ácidos, Proteínas, Polipeptidas y unas decenas más.

Dichos componentes se encuentra por gran parte y con mayor concentración sobre todo en las Esporas del hongo.